Nueva Zelanda. UTC/GMT +12 horas.
¿Y esto qué es?
Pues significa que existe una diferencia horaria de 12 horas entre NZ y España, por lo que la comunicación será un tanto difícil.
Por ello, este blog será el punto de encuentro en el que yo plasmaré mis experiencias allí vividas, y vosotros podréis leerlas.

29 mar 2011

Domingo 27: Cape Pallister

Nos despertamos bastante cansados todos, puesto que el día anterior sólo dormimos un par de horas, y hoy habíamos dormido tres horas y algo. Cogimos rápidamente el coche, tras recoger la casa de David, para que los padres no se la encontraran patas arriba. Paramos en una gasolinera para repostar y para comprar algo de desayuno, y empezamos el viaje que nos llevaría a la costa Sur, donde teníamos pensado ver una colonia de focas que hay en Cape Pallister durante todo el año, y volver a Wellington a las 18:00, puesto que había que devolver los coches a esa hora, o nos cobraban un día de más. El viaje fue bastante entretenido, y no hicimos ninguna parada hasta que no llegamos al sitio mencionado. Al principio pensábamos que no habría ninguna foca, cuando de repente, vimos una y paramos el coche. Y poco a poco fue como si nos acostumbráramos a la luz: aparecían focas por todos lados… ¡Teníamos una a menos de 7 metros del coche! Nos bajamos y estuvimos haciéndonos fotos con las focas a menos de 2 metros.

De pronto empezó a llover como si nos invitaran a irnos, pero nada de eso, avanzamos un poco más, y en un saliente hacia el mar, tras un pequeño paseo, vimos dónde estaban las crías. Había como mínimo 30/40 crías, todas chillando y berreando, jugando… Nos acercamos a ellas lo más que pudimos sin despertar sospechas de los adultos, hasta que una foca se giró hacia nosotros, y empezó a caminar hacia nosotros… En ese momento, nos dimos media vuelta, e hicimos un pequeño sprint hacia el coche, por si las moscas. Y es que, en el sitio anterior, donde vimos a las primeras focas, estas reaccionaban bastante mal si te acercabas en exceso, puesto que te enseñaban los colmillos con la boca abierta, la cual estaba roja de sangre (de pescado supongo, como fuera de hombre no hubiera durado allí ni dos segundos) y era bastante acongojante. Además, que llovía que daba gusto, por lo que la zona donde estaban las focas era peligrosa, porque eran rocas en la costa, y era muy fácil resbalarse.

Por esas cosas, cogimos el coche y retornamos a Wellington esperando parar en un sitio para comer. El sitio elegido fue Martinborough. Y llegamos allí y era un pueblo con una calle principal, con tres restaurantes, y poco más. Afortunadamente, uno de ellos era bastante decente y pudimos comer allí. Continuamos la marcha, con la incertidumbre de si llegaríamos a la hora o no. Rápidamente nos dimos cuenta de que íbamos bastante bien de tiempo, y cuando llegamos a Wellington tuvimos que repostar, y, finalmente, dejamos el coche en la empresa. El coche, que no lo he dicho, era un Toyota Previa de 8 plazas. La verdad es que al principio era bastante incómodo, pero descubrí que se podían mover los asientos, y los modifiqué de tal forma que se pudieran tumbar para quien quisiera dormir y mover para que entraran mejor las piernas.

Yo me volví a casa, a tiempo para ver la F1, aunque apenas me enteraba de nada, porque estaba cansadísimo. Un rato después llegaron Gillian y Seb que habían estado cenando fuera. Les dije buenas noches, y me fui a dormir a las 21:00.

1 comentario:

  1. el ataque de las focas asesinas jejejeje tiene que dar miedo, si...

    ResponderEliminar