¿Qué? ¡¡Si no me va a dar tiempo!!
La contesté que el plan era a las 15:00, y que tenía pensado (y no me quedaba otra) que coger el autobús que me dejaba en la Estación de Autobuses (ni un minuto se tarda desde allí hasta el Parlamento) a las 14:50.
En el Parlamento se hacen tours diarios y gratuitos cada hora, siendo el último a las 15:00. Por lo tanto, tenían razón al intentar quedar antes, ya que quedando a las tres, llegaríamos un poco justos… Al final llegué a las 14:50, y allí me estaban esperando.
Entramos todos, pasamos por un control de seguridad, dónde los de seguridad me gritaron por intentar coger una cosa que se había quedado en la cinta obstruyendo todos los objetos que venían detrás (el guardia me dijo que no podía tocar nada que estuviera detrás de una especie de cristal que llegaba a media altura…), y tuvimos que dejar las cámaras de fotos (lo más importante para este tipo de visitas, y van, y te lo quitan…) y demás parafernalia electrónica en unas taquillas (gratuitas, por supuesto).
El tour empezó por el Beehive (pronunciado biijeif), que es un edificio con forma de colmena de abejas (de ahí su nombre). Era un edificio de oficinas y con grandes salas de reuniones, para celebrar discursos, fiestas, y reuniones.
Estaba separado del resto del Parlamento, y este contaba en su interior con la sala de los Lores (derogada a mediados del siglo XX, y que ha pasado a ser la sala donde el presidente electo recibe el cargo) y la sala de los Comunes, que es donde están todos los diputados (como nuestro Congreso de los diputados, pero al estilo inglés, ya que, de hecho, la sala guarda proporciones similares que su homónima en Londres). Bastante cuca, y pequeñita.
Luego hemos visto los cimientos del edificio, que dejan un margen de unos 5~10 cm entre la base del edificio y dichos cimientos, en caso de terremoto. Es bastante curioso y da un poco de respeto ver un edificio “flotando”. También hemos visitado las salas comunes de los distintos diputados que hay: la de los maoríes, la de los samoanos, la de los asiáticos, y la de la comunidad gay y lesbiana. Parece ser que los homosexuales tienen un alto grado de importancia, como vimos ayer en lo de la fiesta aquella de Wellington (resulta que esta semana que empieza son las Olimpiadas Homosexuales aquí…).
Y por último, nos han mostrado una especie de piedra enorme, del tamaño de un oso, de la que colgaban una especie de bufandas o ribetes. Cada bufanda pertenecía a un país, con su bandera, colores, escudos… con un mensaje de cordialidad al gobierno y al pueblo kiwi. Había un montón, yo creo que unas 70, y se supone que estaba España, pero por mucho que la mujer que guiaba el grupo buscó, no la encontró… Spain is different, y queda demostrado aquí.
Cuando ha terminado la visita, me han llamado los españoles que iban a una barbacoa a casa del cantante cubano que conocimos en el festival de Newtown (falta el post, lo sé). Y allá que me fui después de despedirme de las japonesas que se iban para casa ya.
La casa del cubano estaba en la costa sur de la isla, y podíamos llegar a distinguir la costa norte de la isla sur… ¡Precioso! Allí se reunieron un montón de gente, de distintas nacionalidades, y me lo pasé genial. La comida, un pelín picante, pero buenísimo sabor. La vista, el día, la gente, el ambiente. ¡Fue topísimo! (quien no entienda esta palabra, es chilena y significa "magnífico, espectacular, genial")
Si llegamos allí a las 16:30, nos fuimos a las 20:30, con las tripas bien llenas (la comida no paraba de llegar) y con mucho cansancio acumulado de estos días. Llegué a casa, y me tiré a la cama para dormir… a las 21 y pico.
Pero me llamaron mis papás al móvil, y hablé con ellos durante media hora. Hacía que no hablaba con ellos desde que me fui el 17 de febrero (por voz me refiero, habíamos mantenido el contacto por e-mail). Y les estuve contando mis períodos de hambruna no-voluntaria, lo que había hecho este fin de semana, y demás cosas.
Además, quedamos para hablar por Skype a las 12:30 hora en NZ (00:30 en España) porque a esa hora yo salgo del colegio a mi casa para “lunchear”.
Después, caí redondo en el sueño…
Después, caí redondo en el sueño…

solo decir: MAGNÍFICO
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