Nueva Zelanda. UTC/GMT +12 horas.
¿Y esto qué es?
Pues significa que existe una diferencia horaria de 12 horas entre NZ y España, por lo que la comunicación será un tanto difícil.
Por ello, este blog será el punto de encuentro en el que yo plasmaré mis experiencias allí vividas, y vosotros podréis leerlas.

9 mar 2011

Martes 8, y segundo día de prácticas

Segundo día de prácticas. Me he levantado a las 7:30, después de oír a Gillian decir mi nombre, aunque no sé porque. Antes, he vuelto a remolonear, y me he despertado antes de que el despertador del móvil sonara. Cortesía de Seb, que parece que tiene que gritar para que su madre le oiga y le entienda. Y no sólo gritar, sino también correr, saltar, golpear cosas… Vamos, un placer despertarte así.

Hoy he decidido llevarme los vaqueros al colegio, después de haber visto cómo vestían los profesores. Y si me decían algo, me excusaría en que los otros profesores también vestían de manera informal, porque, a donde fueres, haz lo que vieres. Es decir, que si me decían algo me iba a chivar.

He dejado a Seb en su clase, y me he dirigido a mi clase. Al principio no me parecía que hubiese nadie, pero cuando he mirado a la izquierda, me he dado cuenta de que estaba Glen haciendo gimnasia tirado en el suelo… Mi primera impresión ha sido de sorpresa, y luego he sonreído. Le he preguntado si hacía todos los días gimnasia, y me ha respondido que siempre que puede. Vista su forma física, debe hacerlo bastante poco… No es que esté gordo, pero parece que está fuera de forma.

He dejado mis cosas, y he ido al Staff Room a prepararme un café, y cuando he terminado, me he dado cuenta de que había una especie de ColaCao. Así que a partir de mañana, me prepararé una taza de eso con leche.

Me he bajado a la clase, y a los diez minutos han empezado a llegar los alumnos con los padres. Una cosa curiosa es que los padres pueden entrar en la clase sin ningún problema, estar ahí mirando cosas, y luego irse sin mediar palabra con nadie. Y otra característica, que esta sí que me ha dejado sorprendidísimo es que de repente, han entrado 5 mujeres en la clase, sin pedir permiso ni nada, y se han sentado en las mesas (hay cinco en total, por lo tanto, una mujer por mesa) mientras Glen estaba explicando unas cosas. No he dicho nada, porque mientras estaba jugando con el hijo de Glen (Campbell) que estaba en la clase, junto con su mujer, que trabaja en la biblioteca del colegio; y ya tenía suficiente anonadamiento en mi interior con dicho suceso (no entiendo que el hijo del profesor campe a sus anchas por la clase, y lo de campar es literal) como para preguntar qué hacían esas mujeres en clase. Pero cuando han empezado los niños a trabajar, cada uno en su sitio, he visto que las mujeres les intentaban ayudar. Y me he sorprendido aún más cuando una de las mujeres se ha presentado como la madre de uno de los niños. ¿Cómo? ¿Padres dentro del aula? ¿Y ayudando? Debería haberme llevado la cámara para grabar dicho acontecimiento.

Le he preguntado a Glen que qué hacían las madres aquí, y me ha dicho que vienen a ayudar en temas de lectura y escritura. Se me ha olvidado preguntarle cuándo vienen y quién viene cada vez.
Mientras las madres estaban en la clase, he visto que uno de los niños, cuyo nombre es Isaac, no estaba trabajando y hacía oído sordos a lo que una madre le decía, e incluso, se enfadaba. Y he dicho, esta es la mía. He ido a su lado, le he dicho tres tonterías para que se distrajera y le he convencido para que escribiera la historia que tenían que hacer. Me he dado cuenta de que tiene que tener alguna enfermedad, estilo TDAH (Transtorno Déficit de Atención con Hiperactividad), pero no lo he contrastado.

Cuando ha terminado la hora, las madres se han ido, y los niños han comido el almuerzo (morning tea) y han estado jugando.

En la siguiente hora he leído un libro a la clase, al estilo de ayer, pero más largo, y sin la ayuda de Glen. Y ya al final de la misma, hemos salido todos al patio y he hecho un juego, similar al del día anterior, pero con todos los alumnos. El día era fantástico, no como ayer que de repente llovió, y hasta hacía calor. Bueno, para los Kiwis hacía calor, porque hasta los profesores llevaban pantalón corto. Yo estaba en camiseta, pero con pantalones largos, y a veces, cuando el viento soplaba, echaba de menos el polar que había llevado al colegio.
Así llegamos al lunch. Hoy he luncheado sólo, mirando a la bahía, pues el Staff Room tiene vistas de la bahía, y el día de hoy era espectacular. Podía ver la otra orilla de la misma, que es el Hutt Valley (donde está Lower Hutt, que es a su vez, donde está el WBS). Luego he charlado un poco con un par de profesores, que han estado los dos en España, y me he bajado al patio a darme un paseo.

La última hora ha sido bastante pesada, a pesar de que he hecho otro par de juegos de pelota con los alumnos que ayer no pudieron hacerlo, y que consistía en asignar un número a cada alumno. Yo decía dos números, y los dos niños con los números dichos tenían que salir a coger la pelota, y traerla. Muy parecido al juego del pañuelo. Pero rápidamente Glen ha dicho de entrar en clase y me he dado cuenta de que todavía faltaban 40 minutos para el final de la clase… y ha sido un jarro de agua fría. Y los niños se han vuelto intratables de repente, por lo que acentuaba más mis ganas de irme a casa…

Cuando por fin era la hora, Glen les ha dicho a los alumnos que el viernes que viene tienen una excursión. Eso me ha subido el ánimo, la posibilidad de una excursión me gustaba. Cuando le he preguntado si yo podía ir o tenía que quedarme en el colegio me he encontrado con la respuesta que no quería: “probablemente te quedarás en el colegio, con Don, un profesor”. Y yo… “Geeenial, justo lo que más quería”.

Y encima tenía que cuidar a Seb… Vaya día, vaya día. En cuando hemos llegado a casa me ha dicho que quería ver la tele. “No”, ha sido mi respuesta. Luego me ha dicho que quería ir al ordenador con el Internet. “No”, ha vuelto a ser mi respuesta. Y finalmente me ha dicho que quería jugar con los legos en la bañera. “What? No way!”, he contestado. Lo que me faltaba… estar en el baño cuidando de que no se moje y de que no rompa nada… Al final ha estado construyendo vehículos que funcionaban con pilas y hacían mover un aspa que permitía mover el vehículo. Para ello tenías que establecer conexiones y demás... todo bastante fácil, pero no deja de ser algo típico de un ingeniero en potencia. “Niño, ya te podían gustar los deportes y así no tendría que estar aquí mirándote cómo trabajas…

Y luego se ha ido a los Scouts, y me he quedado con Gillian cenando y viendo la tele.

Pero bastante cansado, tanto física, como mentalmente. Espero que mañana esto no se repita. De primeras vienen a cenar dos amigos de Gillian que estuvieron en España un mes o así de turismo, y vienen a hablar conmigo… Positivo por un lado, porque es algo nuevo y puedo hablar de cosas que más o menos sé; pero negativo porque es uno de mis días libres de cuidar a Seb y con esto de la cena no puedo quedar para ir a Wellington… ¡Cachis!

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