Me desperté el día 20 de febrero (cumpleaños de mi preciosa madre, espero que recibieras el mensaje), después de haber dormido 11 horitas. Por lo tanto, me desperté a las 8:00 un pelín desorientado, pero rápidamente me di cuenta de dónde estaba. Era domingo, así que ni Gillian ni Seb tenían trabajo ni colegio respectivamente.
Gillian me dijo el día anterior que me iba a enseñar el camino para ir al centro (llamado Wellington Business School, o WBS) al que tengo que ir al día siguiente, y durante 2 semanas, para realizar un curso de inglés. Y así, también aprovechaba Gillian para hacer recados, compras, etc.
Íbamos a empezar por el itinerario que tenía que seguir para ir al WBS, cuando Seb empezó a quejarse porque quería ir al baño, así que tuvimos que ir al trabajo de Gillian (que trabaja en una empresa de publicidad, o eso es lo que entendí) para que Seb pudiera ir al baño, y ella aprovechó para coger un poco de trabajo atrasado.
La siguiente parada, y también por culpa de Seb, fue una tienda al más puro estilo El corte inglés para que se pudiera comprar un juguete que parece estar de moda llamado Blayblade o algo parecido.
Por fin, el niño estuvo ocupado como para que Gillian pudiera decirme la ruta a seguir, y estuve lo más atento que pude para acordarme de qué es lo que tenía que hacer, qué autobuses coger, en qué paradas bajarme y en cuáles subirme, etc… Finalmente llegamos al WBS, que está en una ciudad-pueblo llamada Lower Hutt (donde estan mis otros 7 compañeros viviendo), a una hora en transporte público desde mi casa. Para llegar tengo que coger dos buses, uno que atraviesa dos zonas tarifarias, y otro, que casualmente va al aeropuerto, y supongo que por eso es bastante caro, que atraviesa 4 zonas. El precio de cada viaje al WBS supera los 15 $NZ (unos 10€). Una burrada.
Después de ver el centro, que como buen domingo, estaba cerrado, volvimos a Wellington a hacer la compra. No os podéis imaginar la cantidad de carne que podían vender, y apenas había pescado. No me fijé si había galletas Gullón, cuando entre en otro supermercado, prestaré más atención.
Después de esto, volvimos a casa, tuvimos un ligero “lunch” (un plato frío de pasta con pollo). Y luego Gillian tenía que irse a una cita de trabajo y me pidió que si me quería quedar con Seb en la casa, o por si el contrario, quería ir con ella a Wellington y estar durante un par de horas cuidando de Seb en un parque y luego nos pasaba a recoger. Escogí la segunda opción, y nos fuimos al centro de Wellington (en coche), dónde nos separamos, y Seb y yo fuimos al parque Franklin al lado del mar, y ella se fue a la reunión.
Seb y yo pasamos realmente un buen rato, jugando al “Veo, veo”, traducido como “What are you seeing?” para que él lo entendiera. Me pegó un soberano repaso, en parte porque mi conocimiento de las palabras más técnicas en inglés es más bien escaso. A partir de ahí, Seb empezó a llamarme “buddy”, que se puede traducir como “amigo, colega”. Es un apelativo cariñoso que utiliza bastante para referirse a mí, siempre acompañado por una canción cuyas únicas palabras son “Álvaro buddy” y que continuamente repite. Intentaré hacer un vídeo de él cantando la canción.
Cuando Gillian vino a recogernos, me dijo que íbamos a visitar una zona bastante bonita: el mirador de Wellington. Hacía un día espectacular, caluroso, soleado, cantidad de gente que se había tirado a la calle… y me llevó a ese mirador, en donde se ve tooooda la bahía de Wellington, y, puede parecer cursi, pero me enamoré de esta ciudad. Es tan variada, tan pintoresca. No puedo explicar cómo es, pero sinceramente, pocos sitios como este hay en el mundo, y mucho menos, que yo haya conocido, o pueda conocer. Sólo con las vistas que tiene, es un lugar excepcional.
Allí, en el mirador, me encontré con una mujer joven española, de Barcelona, que se ha casado con un kiwi y que vive en una ciudad en el oeste de la isla norte, y estaba acompañada por sus padres: madre española y padre argentino. Tuvimos una grata conversación y me dio su teléfono si necesitaba algo: ayuda, trabajo, lo que fuera. Me recomendó también ir a la embajada española para saludar a gente de España porque la comunidad española es muy pequeña en NZ.
Después de eso, continuamos con el itinerario. Fuimos a la parte sur de Wellington, que casualmente, es el fin de la isla norte. Allí la zona es muy escarpada, el mar tiene pinta de engullir lo que se ponga por delante, y no es muy bonita, pero a pesar de eso la zona es preciosa porque es enorme, porque se ve la isla sur desde allí, porque el agua está helada, y porque, es, simplemente, impresionante. Dimos un paseo por la playa, y por las rocas que allí había, y nos volvimos a casa. Resulta que la misma calle en la que viven Gillian y Seb llega hasta allá, y tardamos unos 15 minutos en coche más o menos, así que imaginaros que calle…
Finalmente llegamos a casa, exhausto del día, y resulta que Gillian y un ¿amigo?, que no recuerdo ni el nombre, iban a preparar una barbacoa. Así que del tirón me comí 4 pinchos morunos, dos salchichas y un buen plato de ensalada, acompañado por pan de ajo… Me puse como el quico.
Y de ahí, directo a la cama, tras un día espectacular que me anima mucho al pensar que todos los días pueden ser como este. Al día siguiente tenía que levantarme pronto para ir a lo del WBS, y ver a mis compañeros tras un día y medio sin noticias suyas. Este domingo fue, claramente, un primer día perfecto.
OOOOhhhh me has dejado con los pelos de punta!! me alegro que este bien!! yo mi operacion salió bien ahora te escribo y te seguire con mi mano izquierda por la otra está en cabestrillo. Un abrazo!! por cierto ha habido un terremoto por allí todo bien no??
ResponderEliminartuuu, ese niño es un crack !!! DISNEY CHANNEL al poder !! dile que tienes un amigo que también le encanta, ahh y por cierto, me gusta bastante la serie de BayBlade ^^ aunque hace mucho que no la echan por la tele :)
ResponderEliminarMe alegro que hayas tenido un perfect day :P
Me alegro de que te lo estes pasando tan bien! Cuando vuelvas espero que sepas rapear en ingles y todo!!
ResponderEliminarque guay, que envidia, la verdad esque me recuerda mucho a cuando estuve en irlanda...que ganas de volver a hacer algo asi! a la aventura!!
ResponderEliminarsigue pasandolo tan bien!! y haz fotos!!
unbesooo! Ana